Boda perfecta! Los invitados encantados y queriendo más, los camareros coordinados y muy serviciales y la wedding planner, Cristina, encantadora, atenta y muy profesional. En resumen, una boda de ensueño. El juego de luces crea un ambiente inigualable. Un pero, inconveniente con el maître por las formas ante un pequeño percance sin más.