Mi gran boda mixta

Un lugar de ensueño, todo salió a pedir de boca. Además, trabajar con Cristina fue nuestra gran suerte. No solo hizo nuestra vida muchísimo más fácil, sino que hizo todos nuestros sueño realidad. Isabel, la jefa de cocina, estuvo atenta a cada una de nuestras peticiones, que no fueron pocas puesto que teníamos una boda bastante peculiar. Daniel, nuestro metre, y Alba, encargada de complacer cada uno de nuestros deseos, atentos a cada petición y cada cambio de último minuto. Michael, nuestro adorable camarero, desde ayudarme a que desapareciera una mancha de mi vestido de novia, hasta saber que necesitábamos desde la distancia. Todo un equipo de profesionales en un ambiente que enamoraría a cualquiera, lograron que nuestra boda fuera memorable y que quisiéramos repetirlo todo de nuevo.