La celebración perfecta

Todo perfecto, no haría falta decir más. Todo facilidades, todo bien organizado, la comida excelente, cualquier duda o preocupación que teníamos nos lo solucionaban rápido y nos dejaban tranquilos en un momento. Absolutamente ninguna pega, los invitados y, sobre todo, nosotros nos acordaremos toda la vida de haber tenido una boda perfecta.