Querida Cristina,

Un mes y una semana después de uno de los días más felices de nuestra vida, nos disponemos a escribir un honesto agradecimiento y comentario por lo que para nosotros fue una de las decisiones mejor tomadas, haberos elegido a vosotros para el convite y la fiesta. Confiamos en que hagas llegar estas palabras a todas y cada una de las personas que colaboraron en este gran día.

Nos gustaría diferenciar cada momento y experiencia con vosotros:

PRIMERA VISITA

Fue en septiembre de 2018 cuando organizamos un viaje a España (vivimos en Canadá) con la intención de visitar las fincas que habíamos preseleccionado por Internet. Fue una cosa de locos, visitamos 12 de las mejores fincas de Madrid en una semana. La Quinta de Jarama fue la primera que visitamos y por la que nos decidimos. ¿Pero qué es lo que nos hizo elegirla?

–          El recibimiento perfectamente estudiado y preparado para que nos sintiéramos especiales, con parte del equipo recibiéndonos en la entrada, guiándonos al saloncito donde ofrecernos algo de tomar. Todo muy acogedor a la par que delicado, fino y bonito.

–          Era un lunes, pero la finca ya estaba perfectamente decorada, limpia y montada para darnos una idea de cómo sería realmente en el día de la boda, cosa que no nos ocurrió en ninguna de las otras fincas.

–          ¡El Plan B en caso de lluvia no dejaba de ser bonito! Cosa que nos hizo descartar otros de los lugares que visitamos.

–          Tras la visita de las 12 fincas, La Quinta de Jarama estaba sin duda en el top 3. Cuando nos pusimos a hacer números, el hecho de celebrar la boda en viernes (lo cual no nos habíamos planteado en un principio) nos suponía un costo mucho más accesible sin por ello renunciar a la máxima calidad.

COMUNICACIÓN previa al gran día

–          Super fluida, tanto con Susana, como contigo Cristina una vez que tomaste las riendas de nuestro evento. De verdad que ha sido un placer trabajar contigo. Gracias por las recomendaciones, consejos, paciencia…¡¡ gracias por todo!!

DEGUSTACIÓN

–          Dos semanas antes del día de la boda hicimos la degustación, que fue una experiencia en sí misma. De nuevo, cada detalle perfectamente cuidado: el recibimiento en la finca, la decoración del salón y la presencia de cada persona con la que interactuamos.

–          Ana, directora de la Finca, que salió a recibirnos y se acercó a nuestra mesa a vernos tras la degustación. Encantadora.

–          El sommelier, un auténtico profesional al que se veía un gran apasionado de su trabajo. Daba gusto escucharle hablar. Todos los vinos que probamos estaban riquísimos.

–          Nuestra camarera, Isabel, para ella no tenemos palabras, nos quedamos tan encantados que pedimos que sirviera nuestra mesa el día de la boda. Atención y servicio de 10, agradable y dulce y sin nunca perder ese punto de clase y finura a la hora de hacer su trabajo.

–          La comida durante la degustación fue para quitar el hipo. Impresionante. ¡Salimos de allí “rodando” eso sí!, pero qué maravilla.

En resumen, podemos decir que la degustación sirvió para disipar cualquier duda que pudiéramos tener con la elección del lugar. No pudimos salir más encantados.

DIA DE LA BODA

–          ¿Y quién estaba en la puerta de la finca para recibirnos? ¡Isabel! Con las dos copas de champan. ¡Qué ilusión nos hizo verla! Por supuesto tú, Cristina, Ana y Alejandra, que allí estuvo para echarnos una mano en todo lo que pudo. Encantadora también.

–          Os agradezco la preocupación para que nada más llegar viésemos y validáramos el montaje del cóctel. Sabíamos que era el plan B, pero NADIE se dio cuenta de ello. ¡Estaba tan bonito…! Los detallitos que trajimos para que la gente firmara y los cartelitos estaban montados con infinito gusto.

–          ¡Durante todo el cóctel Isabel no dejaba de seguirnos para asegurarse de que lo probásemos todo! Lo único que no vimos ni probamos fueron las estaciones de quesos y de risotto. Una pena, pero por los comentarios de la gente sabemos que estaba todo buenísimo y por las fotos de los fotógrafos que hicisteis un montaje de película. ¡El jamón no podía estar más bueno! Se nos hace la boca agua solo de pensarlo.

–          La entrada al salón fue ESPECTACULAR. ¡Gracias a esos técnicos de sonido! que repitieron la canción de Pitbull hasta asegurarse que habíamos pasado por todas las mesas.

–          Nuestro maître, Andrés, atento a cada momento, coordinándolo todo, con él podíamos estar tranquilos y sin preocuparnos por nada.

–          Hemos tenido comentarios de gente que trabaja en el sector de la hostelería, haciendo énfasis en el buen servicio de los camareros.

–          La comida estuvo increíble.

¡La popieta estaba aún más buena que el día de la degustación! La crema que la acompañaba tenía más sabor si cabe.

La carne estuvo de 10. Dos amigos argentinos que saben mucho sobre ello se acercaron expresamente a comentarnos lo que les había encantado el solomillo de cebón.

¡El Postre! Tengo que decir que en la degustación lo único en lo que no tuvimos un consenso fue en el postre, y finalmente fue mi opción preferida la que elegimos: el pastel ruso… Yo me di un paseíto por algunas mesas y tengo que decir ¡que no quedaba nada en los platos! ¡Y normalmente es del postre de lo que más suele sobrar! A todos les encantó.

–          Durante la cena, el equipo de DJs estuvo de 10 con el tema de las proyecciones, música para las sorpresas, etc. Todo perfectamente coordinado con Andrés y el resto del equipo.

–          El “momento fiesta” fue genial, no nos hizo falta pedir ninguna canción a los DJs, pues estábamos encantados con todo lo que pinchaban. También todos los efectos especiales en la discoteca (humo, luces…) estuvieron genial.

Como te comentamos, Cristina, me enteré de que unos cuantos amigos pidieron varias veces una canción bastante popular en las bodas y los DJs les dijeron que no. Yo les había pedido que accedieran a poner las peticiones de la gente sin problema… Imagino que tendrían alguna razón para no ponerla. También en el correo que envié con canciones que me gustaría que pincharan, les pedí que pusieran cumbias (sobre todo por la familia que venía de Asturias, donde son muy populares, pero también por los canadienses de origen latino). No recuerdo haber escuchado ninguna en toda la noche… De hecho, algún familiar hizo un comentario sobre esto.

En fin, simplemente fueron detalles menores, porque como digo, la fiesta fue un exitazo, y además los DJs se compenetraron estupendamente con Diego, el saxofonista que contratamos, y sus pases fueron todavía más espectaculares si cabe gracias a ellos.

–          ¡La recena buenísima, sobre todo los churros!, nosotros no los probamos, pero la gente nos lo recalcó, así como lo buenísimo que estaba el chocolate. J

Bueno, creo que hemos repasado todos los momentos clave de la celebración. Fue de veras maravilloso, y nos os podemos estar más agradecidos. Dinero bien invertido, sin lugar a duda. Disfrutamos como enanos, sin preocupaciones y viendo como todo salía a la perfección.
¡Una MARAVILLA!

Mis padres (Los de Vicky) se casaron un 14 de septiembre de hace 34 años en Madrid, en un restaurante de la empresa De Torres. Nos encantaría que la tradición familiar se repitiera en un futuro. ¡Aquí tenéis a unos clientes fieles para siempre! ¡Os deseamos que sigáis cosechando éxitos!

Un abrazo enorme,
Vicky & Fede (Boda el viernes 13 de septiembre de 2019)